Excel parece gratis. Técnicamente lo es — si ya tenéis Office o Google Sheets, no pagáis nada extra por abrir una hoja nueva. Pero "gratis" y "barato" son cosas distintas. El coste real de usar Excel para organizar una boda se mide en horas, no en euros, y esas horas son las de los dos miembros de la pareja justo en el período más cargado de vuestras vidas.
Hagamos el cálculo con números reales. Una boda media en España tiene unos 120 invitados. Perseguir confirmaciones por WhatsApp — mensajes individuales, audios de 3 minutos con la tía que no sabe si podrá, recordatorios semanales, cambios de última hora — requiere entre 15 y 20 horas a lo largo de 3 o 4 meses. Hacer una distribución de mesas a mano, con post-its o en una pestaña de Excel con cuadros de colores, requiere entre 5 y 8 horas, contando las veces que tenéis que replantearla cuando alguien cancela dos semanas antes del día. Llevar el presupuesto con fórmulas propias y mantenerlas sincronizadas entre los dos exige entre 8 y 12 horas a lo largo de la planificación. El total está entre 28 y 40 horas de trabajo repetitivo — y eso sin contar los errores que acabáis descubriendo la semana de la boda.
Esas 40 horas las pagáis en fines de semana perdidos, en discusiones sobre "quién tenía la última versión de la hoja" y en la ansiedad de descubrir que el presupuesto se disparó y nadie lo vio venir porque la celda del total estaba rota desde hacía dos meses. Bodados cuesta 99€ en un gasto total de unos 25.000€ — es el 0,4% del presupuesto de una boda media. Si vuestro tiempo de pareja vale más de 2,50€ por hora, el retorno es inmediato. Y eso ignorando el beneficio emocional de no tener que discutir sobre versiones del Excel a seis semanas del día B.